El CEO de SafeMoon declarado culpable por esquema multimillonario de criptofraude

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Este miércoles, el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ), informó en un comunicado que en el juzgado federal de Brooklyn, un jurado federal había condenado por la mañana a Braden John Karony, el CEO de SafeMoon, por tres cargos: conspiración para cometer fraude de valores, fraude electrónico y lavado de dinero.

El caso de SafeMoon ha sido complejo y desde el inicio había estado marcado por acusaciones de fraude, lo que al final, derivó en una investigación por parte de las autoridades estadounidenses y posteriormente, la imposición de cargos penales contra sus principales ejecutivos.

De acuerdo con el comunicado del DOJ, “los cargos surgieron del papel del acusado y sus cómplices en el fraude a inversores en un activo digital de finanzas descentralizadas llamado SafeMoon, emitido por su empresa SafeMoon LLC”.

Se reveló que Karony, acordó con sus cómplices mentir a los inversores de SafeMoon. Estos mintieron sobre si los ejecutivos de SafeMoon podían acceder al fondo de liquidez y si estaban utilizando los activos del fondo de liquidez para su beneficio personal, lo que sin duda sería motivo de alarma para cualquier inversor.

A medida que la capitalización bursátil de SafeMoon superó los 8 mil millones de dólares, el acusado desvió y malversó fraudulentamente millones de dólares en liquidez del fondo de liquidez de SafeMoon para su beneficio personal”, dijo el comunicado del DOJ.

El veredicto se produjo tras un juicio de 12 días ante el juez de distrito de los Estados Unidos Eric R. Komitee. Cuando sea sentenciado, Karony enfrenta hasta 45 años de prisión. El jurado también emitió un veredicto de confiscación de una propiedad residencial y de las ganancias de la venta de otra propiedad residencial, por un monto aproximado de 2 millones de dólares”.

Para contextualizar, SafeMoon fue una criptomoneda que se lanzó en marzo de 2021. Se hizo popular rápidamente, con un aumento significativo de su valor inicial, impulsado en parte por el entusiasmo en las redes sociales y el respaldo de algunas celebridades.

Se promocionaba con un protocolo único que aplicaba una tarifa del 10% a cada transacción, de la cual una parte se redistribuía a los titulares de tokens existentes y otra se destinaba a un “fondo de liquidez” supuestamente bloqueado.

Sin embargo, las acusaciones de “Pump and Dump” y Esquema Ponzi no tardaron en llegar tras su lanzamiento. De hecho, como se dijo antes, desde sus inicios, SafeMoon fue objeto de sospechas de ser un esquema fraudulento que buscaba inflar el precio artificialmente para luego vender a un precio alto, dejando a los últimos inversores con pérdidas, el clásico “Pump and Dump” o incluso un esquema Ponzi.

Del mismo modo, surgieron acusaciones de malversación de fondos, que apuntaban a que los ejecutivos de SafeMoon habrían desviado millones de dólares de los fondos de liquidez para su propio beneficio personal, a pesar de haber asegurado a los inversores que esos fondos estaban “bloqueados” y eran inaccesibles.

Se dice que utilizaron estos fondos para comprar bienes raíces de lujo y vehículos de alta gama, lo que llevó a que en noviembre de 2023, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, «por sus siglas en inglés») acusó a SafeMoon LLC y, SafeMoon US LLC, junto a sus ejecutivos Kyle Nagy (fundador), Karony (CEO) y Thomas Smith (empleado), de fraude y de ofrecer valores de criptomonedas no registrados.

Paralelamente, el DOJ presentó cargos penales contra los mismos individuos por conspiración para cometer fraude de valores, fraude electrónico y lavado de dinero, los cuales tras una profunda investigación, con promoción de pruebas que llevó a que fuera declarado culpable el CEO de SafeMoon, en un juicio federal.

En dicho juicio en Estados Unidos, el jurado encontró culpable a Karony por su participación en el esquema de fraude, lo que ahora enfrenta a una posible pena de hasta 45 años de prisión y se ordenó la confiscación de bienes por aproximadamente 2 millones de sus activos.

Mientras que, en cuanto a Nagy se sabe que sigue prófugo, las autoridades no han podido dar con él y se cree que logró salir de EEUU, mientras que Smith también ha sido acusado, se declaró culpable previamente y está a la espera de sentencia.

Obviamente, en este caso, los inversores pueden dar por perdidas sus inversiones, ya que desde diciembre de 2023, SafeMoon se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 7, y como parte de este proceso, fue adquirida por la VGX Foundation.

Para aquellos que llegaron tarde, pues en vista del estado del proyecto, así como la amplia gama de acusaciones y los procedimientos legales en curso, SafeMoon dejó de ser un proyecto legítimo y una inversión viable, aunque todavía su comunidad #SAFEMOONARMY aparezca muy activa en las redes sociales y con motivaciones para darle visibilidad al fallido proyecto.

Sobre todo por el hecho, que ellos promueven el Consejo de SafeMoon para que los usuarios del proyecto compartan sus ideas con la comunidad, que ahora puede votarla o no a través de la DAO, que está controlada por el token $SFM.

Dada la poca liquidez y dificultad para operar, cualquier inversor tiene pocas o casi 0 probabilidades de recuperar su dinero. Y es que, actualmente, es muy difícil comprar o vender tokens de SafeMoon ($SFM) ya que la mayoría de los criptointercambios han suspendido las operaciones y la liquidez es casi nula, como se muestra en CoinGecko.

El DOJ dice en su comunicado: “Como se demostró en el juicio, el activo digital SafeMoon era todo menos seguro y resultó ser una quimera para los inversores que fueron engañados deliberadamente por Karony, un hombre que buscaba enriquecerse rápidamente robando y desviando millones de dólares” declaró el fiscal federal Joseph Nocella, Jr., Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York.

Karony utilizó su plan para comprar múltiples casas, autos deportivos, camionetas personalizadas y otros artículos de lujo. El veredicto de culpabilidad de hoy debería servir de advertencia a todos los posibles estafadores: mi Fiscalía procesará enérgicamente a personas como el acusado que se aprovechan de los inversores en activos digitales y socavan la confianza de los inversores en los mercados de activos digitales, amenazando así la estabilidad y el crecimiento de estas tecnologías emergentes”, afirmó Nocella.

De hecho, solo Karony del acuerdo al DOJ, “adquirió más de 9 millones de dólares en criptoactivos del esquema y utilizó parte de las ganancias para comprar vehículos de lujo y bienes raíces, incluyendo una casa de 2,2 millones de dólares en Utah, otras casas en Utah y Kansas, un deportivo Audi R8 de 277.000 dólares, otro Audi R8, un Tesla y camionetas Ford F-550 y Jeep Gladiator personalizadas”.

Braden Karony, director ejecutivo de SafeMoon, explotó la cartera digital de su empresa con historias de éxito ficticias y robó millones de dólares en criptoactivos para financiar compras de lujo”, declaró Christopher G. Raia, Subdirector a Cargo, Oficina Federal de Investigaciones, Oficina Local de Nueva York (FBI).

Junto con sus cómplices, Karony vulneró la confianza y los bolsillos de sus clientes mientras intentaba ocultar su mala conducta mediante transacciones discretas. Que la condena de hoy resalte el compromiso del FBI de asegurar todos los mercados y proteger al pueblo estadounidense de quienes abusan de su cargo para satisfacer su avaricia personal”, agregó Raia.

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