Bitcoin se desplomó tras las liquidaciones y la entrada en vigor de los aranceles de Trump

Bitcoin se desplomó tras las liquidaciones y la entrada en vigor de los aranceles de Trump

El pasado viernes, el mercado de las criptomonedas fue sacudido por los anuncios sobre materia de política arancelaria por parte de EEUU. Las noticias negativas también influyeron en el ánimo de los inversores, extendiendo la caída a los mercados bursátiles globales.

Sin duda, el activo más golpeado del mercado de criptomonedas ha sido el Bitcoin (BTC), cuyo precio ha experimentado una caída brutal, desplomándose hasta niveles que no se veían en meses. Aunque, para los analistas técnicos, la caída de Bitcoin no fue una sorpresa del todo.

El nivel de los 115.000 dólares era un punto de referencia crucial, ya que los gráficos mostraban que este precio actuaba como un soporte sólido. La teoría del análisis técnico sugiere que cuando un soporte se rompe, a menudo se convierte en una nueva resistencia, y el precio del activo puede precipitarse hacia el siguiente nivel de soporte, y así sucesivamente hasta que toque fondo.

En este caso del pasado viernes cuando terminó por derrumbarse el mercado, la ruptura de la barrera de los 115.000 dólares llevó a Bitcoin a probar el siguiente nivel psicológico alrededor de los 111.000 dólares, por lo que sólo importaba la forma en que el mercado iba a reaccionar a este nuevo nivel.

En concreto, una recuperación rápida desde este punto podría ser una señal de que el pánico había terminado y los compradores están regresando, pero en caso contrario, si este soporte también cedía, el mercado se enfrentaba a ver una corrección más profunda que podría llevar a Bitcoin a rangos de precios mucho más bajos cercanos a los 103.000 dólares.

Y es que, la criptomoneda líder que hace apenas unas semanas coqueteaba con máximos históricos, durante los últimos 7 días había mostrado una tendencia bajista como lo muestran las gráficas de CoinGecko, terminó precipitándose en una espiral descendente que ha dejado a inversores con el corazón en un puño y ha desatado un frenesí de especulación sobre el futuro del mercado.

Al momento de escribir esta nota, el precio de Bitcoin es de 114.216 dólares con un volumen de comercio en 24 horas de 25.429.264.361 dólares, representando un aumento de precio del 1,32% y un descenso de precio del -4,49% en los últimos 7 días. Incluso la capitalización de mercado ha sufrido un retroceso y se sitúa en 2.270.850.795.373 dólares.

Mientras que al tiempo, Ethereum (ETH), el segundo activo digital más importante por capitalización de mercado, se depreció 6,6% hasta caer a los 3.465,35 dólares. Asimismo, XRP (XRP) baja 3,6%, BNB (BNB) se contrajó 5%, Solana (SOL) retrocedió 7%, Dogecoin (DOGE) hizo lo mismo al caer 5,8% y Tron (TRX) un 1,2%.

La pregunta que todos se hacen es: ¿qué está pasando realmente? La respuesta no es sencilla, ya que se trata de una tormenta perfecta de factores macroeconómicos, dinámicas de mercado internas y un cambio palpable en el sentimiento de los inversores. Para entender la magnitud del colapso, es crucial desglosar los eventos que han empujado a Bitcoin al precipicio.

El detonante más inmediato y visible de la caída fue una ola masiva de liquidaciones, que se produjo luego que muchos inversores que utilizaron el apalancamiento para amplificar sus ganancias, vieran como se cerraban sus posiciones para mitigar las posibles pérdidas.

Básicamente, lo que sucede es que las plataformas de trading liquidan automáticamente esas posiciones apalancadas para evitar pérdidas mayores, cuando el precio de un activo se mueve en su contra. En el caso de Bitcoin, la reciente caída por debajo de los 115.000 dólares actuó como un catalizador.

Una vez que este nivel de soporte crítico se rompió, se activaron órdenes de venta en cascada, forzando a los traders con posiciones apalancadas (conocidos como “longs”) a vender sus BTC. Se estima que en un solo día, más de 713 millones de dólares en posiciones largas de Bitcoin y otras criptomonedas fueron liquidadas.

Desde siempre, este fenómeno de liquidación masiva ha sido un problema en el mercado, ya que crea un círculo vicioso que se dispara continuamente, cada vez que se rompe un soporte. La caída de precios obliga a los traders a vender, lo que a su vez ejerce más presión a la baja sobre el precio, provocando más liquidaciones y así sucesivamente.

Esto es lo que se denomina, un efecto dominó el cual en cuestión de horas, puede borrar miles de millones de dólares del valor de mercado y derrumbar la cotización de uno o varios activos, tal y como ha sucedido con el mercado cripto.

Sin embargo, más allá de las dinámicas internas del mercado, la sombra de la macroeconomía global también afecto a Bitcoin y el resto de los activos digitales del mercado, ya que la entrada en vigor de los nuevos aranceles impuestos por parte de Estados Unidos ha generado un “sentimiento de aversión al riesgo” en los mercados financieros tradicionales.

Los inversores, en busca de refugio ante la incertidumbre económica, tienden a mover su capital de activos volátiles como las criptomonedas hacia valores más seguros, como el dólar estadounidense, los bonos del tesoro e incluso el oro.

A esto se suman las advertencias de la Reserva Federal (Fed) sobre una posible desaceleración del crecimiento económico. Cuando los bancos centrales señalan vientos en contra para la economía, los inversores se vuelven cautelosos y menos dispuestos a asumir riesgos.

Eso sí, no hay que dejar de lado, las críticas y la presión que mantiene el presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump contra el presidente de la Fed, Jerome Powell, al que ha llamado “imbécil”, por lo que ha pedido a la junta de la Fed tome el control de los movimientos de política monetaria.

Jerome ‘Too Late’ Powell, un imbécil testarudo, debe bajar sustancialmente las tasas de interés, ¡YA! Si continúa negándose, la Junta Directiva debería asumir el control y hacer lo que todos saben que debe hacerse”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.

Bitcoin, es a menudo el primero en sentir el impacto de este cambio en el sentimiento del mercado, y las declaraciones de Trump, no han hecho más que distorsionar a la baja la cotización de esta criptomoneda, que a su vez, también arrastra a otros activos digitales en el proceso.

La toma de ganancias, después de un periodo de precios elevados, también ha jugado un papel fundamental, con inversores aprovechando la oportunidad para asegurar sus beneficios antes de que la incertidumbre se profundice.

A pesar del baño de sangre en los gráficos, la narrativa a largo plazo para Bitcoin no ha cambiado. Muchos analistas y expertos del sector siguen siendo optimistas. Argumentan que este tipo de correcciones bruscas son inherentes al ciclo de mercado de las criptomonedas, un recordatorio brutal de la volatilidad que define a esta clase de activos.

La adopción institucional de Bitcoin continúa a un ritmo constante, por lo que la entrada de más capital al mercado cripto, es indetenible y una coyuntura como la actual es sólo un revés temporal en su cotización, que abre la puerta a que grandes corporaciones y gestores de fondos de inversión entren comprando a la baja.

Estos actores, siguen mostrando un interés creciente en Bitcoin como una reserva de valor y una cobertura contra la inflación. El cierre del mes anterior por encima de los 115.000 dólares, un nuevo máximo mensual, sigue siendo un dato positivo que demuestra la fuerza subyacente del activo.

En este momento, la situación es de “esperar y ver” como lo han descrito varios analistas y traders, observando cómo evoluciona el precio de Bitcoin y el mercado durante la semana. Para los más arriesgados, una caída es siempre una oportunidad para entrar comprando BTC barato.

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