Kraken obtiene una Master Account de la Fed y pone fin a la era de los intermediarios

Kraken obtiene una Master Account de la Fed y pone fin a la era de los intermediarios

En el mundo de las finanzas, existen días que se reportan y días que se graban en la historia pero el anuncio que se realizó este miércoles, es de los segundos, porque un comunicado emitido desde Wyoming por Payward Inc. —la empresa matriz de la plataforma Kraken— confirmaba lo que muchos consideraban una utopía regulatoria, la obtención de una Cuenta Maestra (Master Account) de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed).

Este no es solo un logro corporativo para una empresa que nació en 2011 entre el escepticismo de los banqueros de carrera; es la validación definitiva de que los activos digitales ya no son un “experimento periférico”.

Kraken Financial se ha convertido en el primer banco de activos digitales en la historia en obtener acceso directo a los rieles de pago del banco central más poderoso del mundo y esto marcará un antes y un después en la historia de las criptomonedas.

Para entender la magnitud del anuncio, hay que entender qué es una Cuenta Maestra de la Fed, que en términos sencillos, es la “llave maestra” del reino financiero que domina la economía de Estados Unidos.

Hay que recordar que hasta hoy, los criptointercambios operaban como ciudadanos de segunda clase, es decir, para mover dólares, debían pedir “permiso” a bancos comerciales (bancos corresponsales) que actuaban como intermediarios.

Estos bancos, a menudo temerosos de la regulación o celosos de su competencia, imponían retrasos, altas comisiones y, en no pocas ocasiones, el cierre arbitrario de cuentas bancarias contra estas empresas, así como también contra sus ejecutivos y empleados.

Con la aprobación de la Fed de Kansas City, Kraken Financial ya no necesita pedir permiso, ahora puede conectarse directamente a Fedwire, el sistema de liquidación bruta en tiempo real que mueve billones de dólares diariamente.

Al eliminar al intermediario, Kraken no solo reduce costos operativos, sino que elimina el llamado “riesgo de contraparte”, por lo que si el banco intermediario quiebra, los fondos de los usuarios de Kraken no se ven afectados, porque ahora están asentados directamente en los libros de la Reserva Federal.

 


El camino hacia este nuevo hito cripto financiero comenzó hace más de cinco años en el estado de Wyoming, que bajo una visión vanguardista creó la figura de la Institución de Depósito de Propósito Especial (SPDI, «por sus siglas en inglés»).

A diferencia de los bancos tradicionales como JP Morgan o Bank of America, que operan bajo un modelo de “reserva fraccionaria” (donde prestan la mayor parte del dinero que depositas), un SPDI como Kraken Financial está obligado por ley a mantener una reserva total.

Esto significa que por cada dólar que un cliente deposita en Kraken, el banco mantiene un dólar (o su equivalente en activos extremadamente líquidos) en custodia, por lo que al combinar este modelo de reserva del 100% con una Cuenta Maestra de la Fed, Kraken Financial se posiciona, sobre el papel, como una de las instituciones financieras más resilientes y seguras del planeta.

No existe el riesgo de una “corrida bancaria” porque el dinero siempre está ahí, respaldado por la infraestructura soberana de los Estados Unidos. En ese sentido, Arjun Sethi, codirector ejecutivo de Payward y Kraken, fue enfático en señalar la visión a largo plazo con «la liquidación atómica», diciendo que “Este hito marca la convergencia de la infraestructura criptográfica y los sistemas financieros soberanos. Con una cuenta maestra de la Reserva Federal, podemos operar no como un participante periférico en el sistema bancario estadounidense, sino como una institución financiera directamente conectada”.

Con el tiempo, esta arquitectura podría permitir la liquidación atómica entre fiat y criptomonedas, la gestión de efectivo de nivel institucional integrada con la custodia de activos digitales y productos financieros programables integrados en un marco totalmente regulado. Esto es lo que ocurrirá cuando la infraestructura criptográfica madure y se convierta en una infraestructura financiera central”, afirmó Sethi, según el comunicado oficial.

En el sistema tradicional, cuando compras una acción o una criptomoneda con dólares, la transferencia de la propiedad del activo y el movimiento del dinero físico pueden tardar días en sincronizarse (el famoso T+2). Pero ahora, con la infraestructura unificada de Payward promete un futuro donde la moneda fiduciaria y el activo digital se intercambien de forma instantánea y simultánea.

Para los grandes fondos de inversión y clientes institucionales, esta eficiencia no es un lujo, es una ventaja competitiva masiva que podría ahorrar miles de millones de dólares en capital atrapado en procesos de compensación.

No se puede analizar este anuncio sin mirar hacia Washington, porque la administración del presidente Donald J. Trump, ha marcado un giro de 180 grados respecto a la hostilidad regulatoria de años anteriores.

Con promesas de convertir a Estados Unidos en la “capital mundial de las criptomonedas” y el respaldo a legislaciones como la GENIUS Act (ya promulgada) y la CLARITY Act (aún sin aprobar), el entorno se volvió fértil para que la Fed finalmente cediera ante las solicitudes de las empresas cripto.

Aunque se debe aclarar, que la cuenta otorgada es de “propósito limitado” —lo que significa que Kraken no puede ganar intereses sobre sus depósitos en la Fed ni acceder a préstamos de emergencia—, sin embargo, esta decisión política es señal que la integración ha comenzado.

Jeff Schmid, presidente de la Fed de Kansas City, lo resumió en una frase que equilibra la apertura con la cautela: “La integridad y la estabilidad del sistema de pagos estadounidense siguen siendo nuestra prioridad”.

Aunque el despliegue inicial será gradual y enfocado en clientes institucionales, poco a poco, el impacto terminará filtrándose al usuario minorista, lo que brindará mayores beneficios a los usuarios de Kraken.

Tan sólo imagine por un momento, un mundo donde su cuenta de Kraken funcione con la misma velocidad y reconocimiento que una cuenta de cheques tradicional, pero con la capacidad de interactuar con 600 activos digitales, acciones y ETFs de manera fluida e instantánea.

Todo esto es posible, porque la desaparición de las fricciones entre el “dinero viejo” y el “dinero nuevo” es el verdadero triunfo de hoy. De allí que, Kraken haya dejado de ser un barco pirata que navega por aguas internacionales para convertirse en un buque insignia con puerto oficial en la capital financiera del mundo.

Cómo se recordará, Kraken fue valorada en 20.000 millones de dólares en su última ronda de recaudación de fondos que se llevó a cabo en el pasado mes de noviembre, y una noticia como esta, puede haber disparado su valor por las repercusiones que ello implica.

No cabe duda, que el acceso de Kraken Financial a la Fed es la prueba de que la perseverancia regulatoria paga dividendos, porque tras cinco años de escrutinio, auditorías y batallas legales, el sistema financiero tradicional (TradFi) ha tenido que abrir sus puertas.

Esta noticia, es una muestra más sobre cómo la tecnología blockchain es cada vez más reconocida como una mejora necesaria para los rieles obsoletos de las finanzas que se iniciaron en el siglo XX y que aún perduran en el TradFi.

El Kraken ha emergido victorioso, y esta vez, tiene el sello de aprobación de la Fed, por lo que desde ahora en adelante, se puede decir que Wall Street nunca volverá a ser el mismo.

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