El panorama regulatorio de las criptomonedas en Estados Unidos, continua cambiando y dando sorpresas, con la nueva iniciativa ambiciosa de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC, «por sus siglas en inglés»), en la cual permitirá el comercio de criptomonedas al contado en bolsas registradas bajo su jurisdicción.
La presidenta interina de la agencia, Caroline D. Pham, ha sido la arquitecta de este plan, que busca canalizar la negociación de estos activos hacia las plataformas existentes de mercados de contratos designados (DCM, «por sus siglas en inglés»), que ya operan bajo la estricta vigilancia de la CFTC.
Este anuncio no es solo una declaración de intenciones, sino el primer paso en el denominado “crypto sprint” de la CFTC, una campaña que busca implementar las recomendaciones clave del informe del Grupo de Trabajo del Presidente sobre Mercados de Activos Digitales.
El objetivo principal es claro: proporcionar un marco regulatorio claro y robusto en un mercado que, hasta ahora, ha operado en una zona gris, expuesto a riesgos de manipulación y fraude, empleando la propuesta de Pham, que radica en una interpretación estratégica de la Ley de Intercambio de Materias Primas (CEA, «por sus siglas en inglés»).
Esta ley establece que las transacciones minoristas de materias primas que implican apalancamiento, margen o financiación deben realizarse en un DCM. Al clasificar los criptoactivos como materias primas, la CFTC argumenta que tiene la autoridad legal para supervisar las transacciones al contado que se realizan con estas características.
En su comunicado, Pham fue enfática: “Existe una solución clara y sencilla que la CFTC puede implementar ahora. La Ley de Intercambio de Materias Primas (CMI, «por sus siglas en inglés») exige actualmente que la negociación minorista de materias primas con apalancamiento, margen o financiación se realice en un DCM”.
“A partir de hoy, invitamos a todas las partes interesadas a colaborar con nosotros para proporcionar claridad regulatoria sobre cómo listar contratos de criptoactivos al contado en un DCM, utilizando nuestra autoridad actual, como he propuesto desde 2022. Juntos, convertiremos a Estados Unidos en la capital mundial de las criptomonedas”

La iniciativa busca ofrecer una alternativa regulada y segura para los inversores minoristas, evitando así que tengan que recurrir a plataformas no reguladas que a menudo carecen de las protecciones básicas para el consumidor.
Para entender la magnitud de este cambio, es crucial comprender qué es un mercado de contratos designado (DCM). Un DCM es una bolsa de futuros que ha sido registrada y está sujeta a la supervisión de la CFTC.
Estas plataformas están obligadas a cumplir con un conjunto de principios básicos (Core Principles) diseñados para garantizar un entorno de negociación justo y transparente. Estos principios incluyen la prevención de la manipulación del mercado, la protección de los fondos de los clientes, la implementación de reglas de auditoría y la gestión de riesgos.
Al permitir que las criptomonedas al contado se negocien en un DCM, la CFTC busca extender este nivel de protección a un mercado que ha sido históricamente volátil e impredecible. La esperanza es que, al operar bajo la supervisión de la CFTC, las plataformas de intercambio de criptomonedas se vean forzadas a adoptar las mejores prácticas, mitigando así los riesgos para los inversores y fomentando una mayor confianza en la industria.
Para no tomar esta decisión de forma unilateral, la CFTC ha abierto un período de comentarios públicos. Este proceso, que se extenderá hasta el 18 de agosto, invita a todas las partes interesadas – desde expertos en tecnología financiera y académicos hasta inversores y empresas del sector – a presentar sus sugerencias sobre cómo implementar esta iniciativa de la mejor manera posible.
Este enfoque participativo es crucial, ya que la regulación de las criptomonedas es un tema complejo que requiere un equilibrio delicado entre la innovación y la protección. La CFTC está buscando retroalimentación sobre una variedad de temas, incluyendo las reglas de listado de contratos, los requisitos de margen, los mecanismos de liquidación y la forma de gestionar la custodia de los activos digitales.
La iniciativa de la CFTC no está aislada. Pham ha destacado la importancia de la coordinación con otros reguladores, en particular con la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, «por sus siglas en inglés»), que bajo el liderazgo de Paul S. Atkins, lanzó recientemente el Project Crypto para ayudar a los participantes del mercado a clasificar los criptoactivos en categorías como coleccionables digitales, materias primas digitales o criptomonedas estables.
Pero este debate cómo se recordará, comenzó con la SEC durante la administración de Joe Biden, presidida por Gary Gensler, ya que el regulador había adoptado una postura más agresiva, argumentando que muchos criptoactivos son valores y, que por lo tanto, tenían que estar bajo su jurisdicción.
Sin embargo, la CFTC, por otro lado, siempre ha sostenido que la mayoría de los activos digitales son materias primas, lo que había generado una tensión en el debate regulatorio que pareciera haber sido superada al día de hoy.

La iniciativa de la CFTC podría ser vista como un intento de la agencia para afirmar su autoridad y liderazgo en la regulación de la industria de activos digitales. Sin embargo, en el comunicado se resalta la necesidad de un enfoque unificado del gobierno de EEUU para “crear certeza regulatoria y promover la innovación responsable”.
El anuncio de la CFTC ha sido recibido con una mezcla de optimismo y escepticismo. Los defensores de las criptomonedas lo ven como un paso positivo hacia una regulación más clara, que podría atraer a más inversores institucionales y fomentar la adopción masiva.
Pero actualmente, los críticos señalan que la iniciativa podría generar un conflicto jurisdiccional aún mayor con la SEC, lo que podría resultar en un marco regulatorio fragmentado y confuso. También hay preocupaciones sobre si los DCMs tradicionales tienen la infraestructura y la experiencia necesarias para manejar la complejidad y la volatilidad del mercado de criptoactivos.
En última instancia, el éxito de la iniciativa de la CFTC dependerá de su capacidad para trabajar en colaboración con otros reguladores, escuchar a la industria y crear un marco que sea lo suficientemente flexible para fomentar la innovación, pero lo suficientemente robusto para proteger a los inversores.
La fecha límite del 18 de agosto para los comentarios públicos será un momento crucial para el futuro de esta iniciativa y, potencialmente, para el futuro de la regulación de las criptomonedas en Estados Unidos.

