La Fed, la FDIC y la OCC alertan a bancos por riesgos con criptoactivos

0
1083

Este martes, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), junto a otras dos agencias regulatorias de ese país, emitieron una declaración conjunta a los bancos e instituciones financieras estadounidenses destacando los principales riesgos vinculados a las criptomonedas.

La Fed, la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC, «por sus siglas en inglés»), agencia federal encargada de garantizar los depósitos bancarios, y la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC, «por sus siglas en inglés»), agencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, supervisora de la mayor parte del sistema bancario norteamericano, firmaron dicha declaración.

La Fed, la FDIC y la OCC, señalaron en la declaración conjunta que “los acontecimientos de los últimos años han sido marcados por una gran volatilidad y la exposición de vulnerabilidades en el sector de los criptoactivos”.

Dado que para las autoridades financieras de los Estados Unidos, estos eventos se destacan porque algunos de los principales riesgos asociados con criptoactivos “muy probablemente sean incompatibles con prácticas bancarias seguras y sanas”.

“Considerando los riesgos importantes que quedaron en evidencia tras las dificultades recientes de varias grandes firmas de criptoactivos, las agencias continúan adoptando un enfoque prudente y atento a las actividades y las exposiciones actuales o previstas a los criptoactivos en cada organización bancaria”, señalaron los reguladores financieros.

La Fed, la FDIC y la OCC consideran que es “importante que los riesgos vinculados al sector de criptoactivos que no pueden ser atenuados o controlados, no migren hacia el sistema bancario” estadounidense, aunque estos están autorizados a brindar a sus clientes servicios relacionados con los mismos.

Además en la declaración conjunta, se informa que las agencias están supervisando las organizaciones bancarias que pueden estar expuestas a riesgos derivados del sector de los criptoactivos. Por lo tanto estas agencias revisan cuidadosamente cualquier propuesta de las organizaciones bancarias para participar en actividades que involucren este tipo de activos.

Aunque estas agencias señalan en el comunicado que se revisa caso por caso, hasta la fecha “continúan desarrollando conocimiento, experiencia y comprensión de los riesgos que los criptoactivos pueden representar para las organizaciones bancarias, sus clientes y el sistema financiero estadounidense en general”.

Y advierten que “dado los riesgos significativos destacados por las quiebras recientes de varias grandes empresas de activos criptográficos, las agencias continúan adoptando un enfoque cuidadoso y cauteloso en relación con las actividades y exposiciones relacionadas con los activos criptográficos actuales o propuestas en cada organización bancaria”.

Sin embargo, el comunicado conjunto aclara que las organizaciones bancarias estadounidenses, “no tienen prohibido ni disuadido de proporcionar servicios bancarios a clientes de cualquier clase o tipo específico, según lo permita la ley o la regulación”.

Las agencias continúan evaluando si las actividades actuales y propuestas relacionadas con criptoactivos por parte de los bancos pueden llevarse a cabo de “una manera que aborde adecuadamente la seguridad y la solidez, la protección del consumidor, la permisibilidad legal y el cumplimiento de las leyes y regulaciones aplicables, incluida la anti-Estatutos y normas sobre lavado de dinero y finanzas ilícitas”.

La declaración explica que las agencias “tienen importantes preocupaciones de seguridad y solidez con los modelos comerciales que se concentran en actividades relacionadas con criptoactivos o tienen exposiciones concentradas al sector de criptoactivos”.

Esta declaración conjunta de las autoridades financieras, llega casi dos meses después de la quiebra de la plataforma de intercambio de criptomonedas FTX, que quebró en noviembre y arrastró al ecosistema a una crisis mayor a la que estaba ocasionando el criptoinvierno.

El fundador y CEO de FTX, Sam Bankman-Fried, de 30 años, será juzgado por cargos, entre ellos conspiración, fraude electrónico, lavado de dinero y violaciones a la ley de financiamiento electoral, todos avalados por el Departamento de Justicia estadounidense (DOJ, «por sus siglas en inglés»).

Cómo se recordará, el Exchange FTX, valorado en unos 32.000 millones de dólares y su firma de inversiones Alameda Research, se declararon en quiebra el año pasado, ocasionando daños a un millón de clientes del Exchange.

Pero el juicio de Bankman-Fried que se lleva a cabo en la ciudad de Nueva York, tuvo un giro este martes, cuando el acusado que está en libertad bajo fianza, se declaró inocente de las ocho acusaciones, cinco de las cuales tienen una pena máxima de 20 años de prisión.

Bankman-Fried, se declaró inocente en un tribunal federal de Manhattan ante el juez de Nueva York, Lewis Kaplan, aunque de acuerdo al alegato de los fiscales, Bankman-Fried engañó a los inversores y clientes de FTX y Alameda Research, mientras malgastaba y desviaba los fondos que pertenecían a los clientes.

Bankman-Fried, fue extraditado desde las Bahamas, donde quedaba la sede principal de FTX, tras el colapso y la quiebra de su plataforma, luego que el joven empresario dijera a sus abogados que no se oponía a la extradición a los Estados Unidos.

El juez Kaplan, fijó el 2 de octubre como fecha tentativa para el inicio de su juicio contra Bankman-Fried, en lo que promete que será un acontecimiento revelador sobre las actividades que incurrieron los directivos de FTX.

Ello quizás, añada más presión de los reguladores estadounidenses sobre el ecosistema de las criptomonedas, para impulsar un marco legal lo más pronto posible hacia los criptoactivos.

Advertencia "La inversión en criptoactivos no está regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas y perderse la totalidad del importe invertido"