¿Fracasó el proyecto de Cryptoland el paraíso para los bitcoiners?

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Esta semana el Pacífico Sur se convirtió en noticia tras la erupción de un volcán submarino, el cual generó olas que alcanzaron a todos los países que limitan con ese Océano. A pesar de ello, es uno de los lugares más espectaculares del mundo.

Las paradisiacas islas del Pacífico Sur, son lugares de ensueño donde cada año millones de personas van hacer turismo para disfrutar de las bondades de un clima excepcional, con excelentes sitios de hospedaje rodeados de maravillosos paisajes y gente agradable.

Pero también, el Pacífico Sur está en el centro de la mirada de los medios debido a que el proyecto de desarrollo de un criptoparaíso, que habría generado expectativa y controversia en grupos de bitcoiners parece haberse venido a pique.

Sus promotores lo llaman Cryptoland, una isla donde toda su economía e infraestructura estaría relacionada exclusivamente con las criptomonedas.

Este territorio insular, podría haber sido el sitio de residencia o de vacaciones de decenas de criptoevangelistas.

Pero ahora, los planes que pretendían establecer este lugar soñado para los entusiastas de las criptomonedas, está teniendo problemas luego que algunas fuentes informaran que fracasó la negociación de un contrato para comprar la isla por $12 millones de dólares.

Cryptoland permitiría que cientos de entusiastas de las criptomonedas se pudieran conectar entre sí, para vivir, soñar y hasta emprender nuevas ideas o proyectos alrededor del ecosistema criptográfico, pero que ahora ha quedado en el limbo tras esta noticia.

Estos planes de desarrollo, comenzaban por adquirir la isla privada Nananu-i-cake, que está situado en el archipiélago que conforman las islas Fiyi, en el tramo del Pacífico Sur que corresponde a Oceanía.

Nananu-i-cake es una isla privada que compró como lugar de retiro, Sir Harold Mitchell junto a la isla de Mabua, luego de una visita que realizó en 1974, el cual era el vicepresidente del Partido Conservador bajo administración de Sir Winston Churchill.

La isla Nananu-i-Cake ha permanecido en la familia de Sir Harold Mitchell, desde su adquisición y ahora está a la venta, por lo que varios criptoevangelistas, liderados por Max Olivier y Helena Lopez, iniciaron los planes para comprarla y desarrollar Cryptoland.

El proyecto que había sido mostrado en un video animado publicado en el canal de YouTube de Cryptoland donde se muestra a un bitcoiner llamado Christopher, aterrizando en helicóptero y recibiendo una visita guiada por una moneda de nombre Connie.

Sería un criptoparaíso donde se podrían desarrollar todo tipo de actividades relacionadas con las criptomonedas, con acceso a Cryptobeach, una especie de hub de co-working para bitcoiners, que tiene un resort de lujo, tiendas, restaurantes y otras comodidades.

Igualmente, se señaló que la isla Cryptoland se dividiría en tres secciones: Cryptoland Bay, que será la parte turística con bares y hoteles; The House of Dao, una zona pensada para ser un sitio de incubación de proyectos y la exclusiva zona de Blockchain Hills.

Blockchain Hills, fue diseñada como un área residencial privada dentro de la misma isla, que contaría con parcelas de 1 acre cada una, con acceso a infraestructura básica como carreteras, electricidad, agua, desagües y acceso a Internet con fibra óptica.

Un lugar que desde ya algunos auguraba que podría llegar a ser un lugar privilegiado para sus propietarios, ya que será algo así como los territorios al este de Long Island en Nueva York, donde los Hamptons han sido el lugar predilecto para las vacaciones veraniegas de los estadounidenses millonarios.

Y es que Blockchain Hills estaba siendo planificada de forma similar a un Hamptons criptográfico, ya que este lugar sólo sería exclusivo para los amantes de los criptoactivos en general. Sin embargo, Cryptoland no estaba planificada para todos los bolsillos.

Los precios de Cryptoland estaban estimados en un valor de alrededor de $1 millón de dólares, o lo que es lo mismo, unos 299 ETH aproximadamente (al momento de redactar esta nota) por cada parcela habitacional.

Por otro lado Cryptoland tampoco es el sitio más grande del mundo, ya que apenas albergará 60 de estas parcelas habitacionales. Por lo que era una oportunidad para los afortunados que tendrían pensado comprar en este lugar paradisíaco.

Para aquellos que no podrían adquirir una de estas parcelas habitacionales, se les brindaba la oportunidad de adquirir un certificado de ciudadanía de Cryptoland por $500 dólares, o lo que es lo mismo (unos 0.15 ETH al cambio en este momento).

Lo novedoso este proyecto, es que tanto la parcela como este certificado, se venderían como uno de los 10.000 NFT de la colección de Cryptolanders, con acceso exclusivo a Vladimir Club, el que sería el club privado más popular de la isla.

Cada unidad de parcela habitacional en Blockchain Hills, tendría su propio NFT ultra raro, y cuyos propietarios serían denominados “King Cryptolanders”, a través del cual se aseguraba la propiedad del espacio físico de terreno de la isla.

Sin embargo, a pesar que todavía los organizadores del proyecto aseguran que “tienen un acuerdo de compra”, el fracaso de la negociación hace temer que el proyecto sea desechado y el mismo quede como una iniciativa más de este tipo que no se concreta.

Además, la isla Nananu-i-Cake, ha sido colocada de nuevo como disponible para la compra en varios de los sitios inmobiliarios más exclusivos, en señal de que este acuerdo de compra ha sido dado por terminado.

Asimismo, el famoso vídeo que fue objeto de críticas y hasta algunas burlas, también ha sido dado de baja del canal YouTube de Cryptoland, reafirmando que el proyecto como tal está atravesando por momentos difíciles.

Desde sus inicios, Cryptoland recibió mucho hate de la comunidad criptográfica, ya que las personas responsables del proyecto, Olivier y López, trabajaron en una revista que cerró tras un escándalo relacionado con paparazzis, según una investigación de Molly White, ingeniera de software y editora de Wikipedia.

A pesar que esto no debería ser ningún problema, la investigación de White, apuntó a que Olivier intentó eliminar todo rastro en Internet de su relación con la revista. Aunque era notable que contara con al reconocido bitcoiner Chalie Shrem, como padrino.

Shrem es cofundador de BitInstant y miembro fundador de la Fundación Bitcoin. También Kyle Chassé, CEO de PAID Network, era la persona que aparece como protagonista en el video.

En cualquier caso, este proyecto a pesar de la gran idea que representaba y de contar con personas como Shrem y Chassé, para impulsar su desarrollo, la situación incierta que actualmente vive el mercado de criptoactivos, aunado a la creciente preocupación por Omicron que está afectando el turismo, quizás influyeron en el colapso parcial del mismo.

Es posible que una nueva locación de similares características sea considerada, algo que el solo el tiempo responderá, así como sus promotores cuando puedan ser contactados.

Por lo pronto, queda pensar en que Bitcoin City que tiene el respaldo de un Estado, como El Salvador y su presidente Nayib Bukele, si llegue a buen término.

Advertencia "La inversión en criptoactivos no está regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas y perderse la totalidad del importe invertido"

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