Forex, Bitcoin y las modas del trading online

Forex, Bitcoin y las modas del trading online

 

La velocidad con la que la vida discurre hoy en día es, en ocasiones, demasiado rápida y a veces sucede que cuando uno quiere informarse de algo, en ocasiones ya es muy tarde. Y que esa información, novedosa unos días antes, acababa por ser ya algo completamente desfasado. Pues bien, algo así es lo que les ha ocurrido a numerosas personas que pretendían adentrarse, un poco, en el mundo del trading online. Hace menos de un año, “Forex” era la palabra que escuchaban por todas partes, un mercado enorme, donde cualquiera podía operar a través de productos derivados, donde acceder era muy fácil. El también conocido como mercado de divisas se había convertido en la referencia para cualquiera que quisiese invertir un dinero en el mercado financiero.

 

 

Sin embargo, a los pocos meses, y cuando algunos de esos interesados aún no ha tenido tiempo siquiera de informarse acerca de lo que realmente es el Forex, otra nueva palabra ha venido a dominar el mundo del trading online: “bitcoin”. La criptodivisa por excelencia a nivel mundial ha vivido un 2017 de vértigo, y tras entrar en el año con un valor por debajo de los 1.000 dólares, este mes de diciembre marcaba un nuevo techo en su valoración, con un precio de 18.000 USD. Casi nada.

Así pues, antes de que pudiesen obtener su respuesta, muchos de los que antes se preguntaban qué era el Forex ya se estaban cuestionando acerca de qué sería esa nueva moda conocida como Bitcoin. Pues bien, lo primero que hay que decir es que, por muy lejanos que parezcan o puedan parecer, uno y otro, Forex y Bitcoin, son dos conceptos muy próximos entre sí.

Una criptodivisa para el mercado de divisas

El Forex es, ni más ni menos, un mercado de divisas. Y en él se intercambian divisas de cualquier tipo, desde las más importantes (como el dólar, o el euro, o la libra) hasta otras mucho menos conocidas, como pueden ser los quetzales guatemaltecos o el dong vietnamita. Todas ellas cuentan con un valor respecto a cualquier otra moneda del mundo establecido según las leyes de la oferta y la demanda.

Por su parte, el bitcoin, aunque pueda parecer un producto de un mundo completamente alejado al de las monedas de toda la vida, no es sino otro tipo más moneda. Aunque no cuente con un banco central que la apoye y todavía no se tengan muy claros los posibles usos de esta divisa, lo cierto es que el Bitcoin no es muy diferente del dólar, del euro, o del quetzal —más ahora que ya, también, se opera en un espacio financiero como el mercado de futuros de Chicago—.

Así pues, el Bitcoin y el resto de las criptodivisas existentes a día de hoy (Ether, Bitcoin Cash, Bitcoin Gold, etc.) no son más que monedas que también se operan en los mercados de divisas bajo el mismo formato: si EUR/USD es la representación del precio de un intercambio entre euros y dólares norteamericanos, el más repetido en el Forex, USD/BTC no es sino la representación de un intercambio de dólares por bitcoins.

Diferencias entre las monedas de toda la vida y las electrónicas

Sin embargo, que sean parte de la misma familia no quiere decir que divisas físicas y criptodivisas compartan todas las mismas características. Es más, en muchos de sus aspectos principales ambas ‘familias’ no comparten casi ningún rasgo en común:

  • En primer lugar, las divisas de toda la vida cuentan con el apoyo, el respaldo y las acciones de un banco central nacional que tiene como una de sus funciones principales mantener la seguridad de su moneda en cuestión. En cambio, ninguna criptodivisa cuenta todavía con este apoyo, y de ahí ciertas dudas acerca de su fiabilidad.

 

  • En parte también por la razón expuesta previamente, la volatilidad de las criptodivisas es brutal en comparación con las tradicionales, que son un auténtico bálsamo de aceite si se las compara. El hecho de que no tengan nada a lo que vincular su valor y se basen únicamente en la oferta y la demanda es lo que genera este rasgo tan particular de las criptomonedas.

 

  • Por último, así como todo el mundo tiene claro cuál es la aplicación tangible y física de una moneda de toda la vida, esto mismo no está tan claro con una criptodivisa, ya que ni con el Bitcoin se pueden llevar a cabo pagos en la mayoría de las plataformas de pago. Así pues, por ahora, las criptodivisas no dejan de ser un elemento únicamente especulativo. Y esto, claro, genera cierta inseguridad en un número importante de sus inversores potenciales.
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